El cuarto número de la mítica «Cuarta Época» de *Barrabases*, publicada bajo el sello de la Editorial ProSport a finales de los años 80, representa un punto de inflexión fundamental en la consolidación narrativa y visual de la obra creada por Guido Vallejos. En esta entrega, el lector se sumerge en la cotidianidad de Villa Feliz para ser testigo de uno de los enfrentamientos más singulares de la escuadra roja, donde el fútbol deja de ser meramente una disciplina física para convertirse en un duelo de estrategias y voluntades.
La trama de este ejemplar se aleja de los enfrentamientos contra rivales tradicionales o selecciones internacionales para proponer un desafío de carácter local pero con altas implicaciones psicológicas. El equipo de Barrabases, liderado por el carismático y disciplinado Mr. Pipa, debe enfrentarse a un conjunto que no destaca precisamente por su potencia atlética, sino por su capacidad analítica y su orden táctico casi matemático. Este planteamiento permite que el guion explore las inseguridades de los protagonistas, quienes, acostumbrados a resolver los encuentros mediante el talento individual de figuras como Pirulete o la solidez defensiva de Sam, se ven forzados a replantear su estilo de juego ante un adversario que parece haber estudiado cada uno de sus movimientos.
Desde el punto de vista del desarrollo de personajes, el episodio 4 profundiza en la dinámica interna del vestuario. Pirulete, el eterno capitán y goleador, asume aquí un rol de liderazgo que va más allá de la ejecución técnica, actuando como el nexo emocional entre sus compañeros cuando la frustración comienza a hacer mella en el campo. Por otro lado, personajes secundarios pero vitales como Guatón, Pelao y el talentoso pero disperso Mono, aportan las capas de humor y humanidad necesarias para equilibrar la tensión del encuentro deportivo. La interacción entre ellos refuerza el tema central de la serie: la amistad y la lealtad por encima de la victoria.
El arte de Guido Vallejos en este número muestra una madurez técnica notable. Las viñetas capturan con dinamismo la velocidad del balón y la expresividad de los jugadores, utilizando líneas de acción que guían la vista del lector a través de las jugadas más complejas. El diseño de los oponentes en este número es particularmente distintivo, alejándose de los estereotipos de futbolistas robustos para presentar figuras más estilizadas y caricaturescas, lo que acentúa el contraste temático de la historia. El uso del color, característico de esta época de la revista, es vibrante y contribuye a crear esa atmósfera festiva y a la vez competitiva que define a Villa Feliz.
Un elemento crucial en este cómic es la figura de Mr. Pipa. En esta entrega, su rol como mentor y estratega es puesto a prueba. No se limita a dar instrucciones desde la banda; su labor consiste en descifrar el enigma que plantea el equipo rival, transmitiendo a sus pupilos la importancia de la inteligencia emocional en el deporte. La narrativa técnica del partido está minuciosamente detallada, permitiendo que incluso aquellos lectores no