Green Hornet: Aftermath es una obra fundamental dentro de la mitología moderna del personaje, publicada por Dynamite Entertainment. Escrita por Jai Nitz e ilustrada por Nigel Raynor, esta miniserie se sitúa cronológicamente tras los eventos de la aclamada etapa de Kevin Smith, funcionando como un epílogo necesario y, a la vez, como un nuevo punto de partida para la franquicia. La historia se aleja del tono de "origen" para adentrarse en las consecuencias psicológicas y sociales de la guerra contra el crimen en Century City.
La premisa de Aftermath se centra en la figura de Britt Reid Jr., el hijo del Green Hornet original. Tras haber asumido el manto de su padre en una transición marcada por la tragedia y la violencia extrema, Britt Jr. se encuentra en una posición precaria. El cómic explora el vacío de poder que quedó en el submundo criminal de la ciudad tras la caída de las grandes familias mafiosas en los arcos argumentales previos. Sin embargo, el título de la obra no solo hace referencia al estado de la ciudad, sino al estado mental de sus protagonistas.
Century City es retratada aquí no como una metrópolis que ha sido salvada, sino como una zona de desastre en proceso de reconstrucción. La narrativa de Jai Nitz pone especial énfasis en el realismo político y social: ¿qué sucede cuando los vigilantes logran desmantelar el crimen organizado pero no hay una estructura legal o social lista para llenar ese hueco? La respuesta es el caos. Nuevas facciones, menos organizadas pero más brutales, comienzan a emerger de las sombras, aprovechando la confusión para reclamar territorios.
En el centro de este conflicto está la relación entre Britt Reid Jr. y Mulan Kato. Mulan, quien hereda el rol de su padre como la mano derecha (y a menudo el cerebro táctico) de la operación, actúa como el ancla moral y física de Britt. Aftermath profundiza en la dinámica de estos dos personajes, mostrando a un Britt que lucha contra el síndrome del impostor. A diferencia de su padre, él no creció con la convicción de ser un héroe; es un hombre joven tratando de estar a la altura de una leyenda mientras lidia con el peso de un legado que nunca pidió del todo.
El guion de Nitz destaca por su sobriedad. No busca el espectáculo gratuito, sino que construye una tensión constante basada en la paranoia. El Green Hornet, por definición, es un héroe que finge ser un villano para infiltrarse en las redes criminales. En Aftermath, esta dualidad se vuelve más peligrosa que nunca. La policía de Century City está en alerta máxima y la línea que separa la fachada criminal de Britt de sus verdaderas intenciones se vuelve cada vez más delgada, poniéndolo en el punto de mira tanto de la ley como de los nuevos señores del crimen.
Visualmente, Nigel Raynor aporta un estilo crudo y detallado que encaja perfectamente con el tono de la historia. Su diseño de personajes respeta la estética clásica pero le otorga una pátina de modernidad y desgaste. Las escenas de acción son directas y viscerales, enfatizando que en este mundo los errores tienen consecuencias físicas reales. La narrativa visual se apoya mucho en las sombras, reforzando la idea de que el Green Hornet opera en un área gris, lejos de la luz pública que baña a otros superhéroes más convencionales.
Otro aspecto relevante de este cómic es el tratamiento de la tecnología y la información. Como dueño de un imperio mediático, Britt Reid Jr. debe equilibrar su vida pública como magnate de la prensa con su actividad nocturna. Aftermath explora cómo la información puede ser un arma tan letal como el gas lacrimógeno o el "Black Beauty" (el icónico vehículo del dúo). La serie plantea preguntas interesantes sobre la responsabilidad de los medios en la percepción del crimen y la justicia.
En resumen, Green Hornet: Aftermath es una exploración introspectiva sobre el coste de la vigilancia. No se limita a narrar batallas contra villanos coloridos, sino que analiza las cicatrices que quedan después de que la batalla principal ha terminado. Es una lectura esencial para quienes buscan una visión más madura y aterrizada del personaje