Publio

Albert Monteys, una de las figuras más influyentes y prolíficas del cómic contemporáneo en España, firma con *Publio* una de sus obras más introspectivas y agudas. Publicada originalmente por entregas en la revista digital *Orgullo y Satisfacción*, esta obra se aleja de la sátira política directa para adentrarse en los terrenos de la ciencia ficción costumbrista, un género que Monteys ha demostrado dominar con maestría en trabajos posteriores como *¡Universo!*. La premisa de *Publio* es tan sencilla en su planteamiento como compleja en su ejecución: la observación de la humanidad a través de los ojos de lo ajeno.

El protagonista, que da nombre al cómic, es a efectos prácticos un ciudadano español de mediana edad, de apariencia anodina y vida rutinaria. Vive en un piso modesto, frecuenta los comercios del barrio y mantiene interacciones sociales mínimas pero funcionales. Sin embargo, Publio no es humano. Es un agente infiltrado de una civilización extraterrestre cuya misión consiste en mimetizarse con la sociedad terrestre para elaborar informes detallados sobre el comportamiento, las costumbres y la psicología de nuestra especie. A diferencia de las narrativas clásicas de invasiones alienígenas, aquí no hay armas de rayos ni planes de dominación mundial; lo que encontramos es una burocracia intergaláctica interesada en la antropología comparada.

El núcleo narrativo de la obra reside en el contraste constante entre la magnitud del cosmos y la trivialidad de la existencia diaria. Monteys utiliza la figura del alienígena para diseccionar las convenciones sociales que los humanos aceptamos sin cuestionar. A través de los informes que Publio envía a sus superiores, el lector se enfrenta a una visión desapasionada y analítica de actos tan cotidianos como ir a la compra, ver la televisión o interactuar con los vecinos. Esta perspectiva permite al autor ejercer una crítica social sutil pero demoledora, señalando lo absurdo de nuestras prioridades y la soledad inherente a la vida urbana moderna.

Visualmente, *Publio* es un ejercicio de precisión narrativa. Monteys emplea su característico estilo de línea clara y expresiva, capaz de dotar de una humanidad conmovedora a un personaje que, técnicamente, carece de ella. El diseño de página es ágil, alternando momentos de silencio contemplativo con pasajes cargados de diálogos internos donde la voz del protagonista reflexiona sobre sus hallazgos. El uso del color y la composición refuerzan la sensación de aislamiento de Publio: a pesar de estar rodeado de gente en una ciudad vibrante, el protagonista habita un espacio emocional y existencial distinto, marcado por su condición de observador externo.

Uno de los aspectos más destacados del cómic es cómo aborda el concepto de la identidad. A medida que avanza la trama, la frontera entre el "yo" impostado de Publio y su verdadera naturaleza comienza a desdibujarse. El cómic plantea preguntas incómodas sobre si somos lo que sentimos o simplemente la suma de

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