Ars Magna

Ars Magna, escrita por el guionista belga Alcante (Laurent-Frédéric Bollée) e ilustrada por el artista serbio Milan Jovanovic, es una obra fundamental dentro del género del *thriller* esotérico y la intriga histórica en el formato del cómic franco-belga (BD). Publicada originalmente en tres álbumes, la historia se sumerge en las profundidades de la arquitectura de Bruselas, transformando la capital belga en un tablero de rompecabezas donde cada edificio, plaza y estatua esconde un significado oculto vinculado a la alquimia y a sociedades secretas centenarias.

La trama se centra en Nathalie, una joven estudiante de arquitectura cuya vida da un vuelco tras la muerte de su padre, un hombre que dedicó sus últimos años a una investigación obsesiva y aparentemente delirante. Al heredar sus notas, Nathalie descubre que su progenitor no estaba perdiendo la razón, sino que había tropezado con una verdad enterrada durante siglos: la reconstrucción de Bruselas tras el devastador bombardeo francés de 1695 no fue un acto de urbanismo ordinario, sino la ejecución de un plan maestro diseñado bajo los principios de la Gran Obra alquímica.

El concepto central del cómic gira en torno al "Ars Magna", una referencia al sistema lógico y filosófico de Ramon Llull, pero reinterpretado aquí como un mapa físico y espiritual codificado en el trazado urbano. Según la premisa de Alcante, los arquitectos encargados de levantar la ciudad tras el incendio de finales del siglo XVII pertenecían a una hermandad secreta que buscaba alcanzar la trascendencia a través de la piedra. La Grand-Place de Bruselas, considerada una de las plazas más bellas del mundo, se presenta en esta obra no solo como un centro comercial e histórico, sino como el epicentro de un mecanismo simbólico de proporciones monumentales.

A medida que Nathalie profundiza en los hallazgos de su padre, se ve envuelta en una peligrosa red de conspiraciones. La narrativa se estructura como una carrera contra el tiempo y contra fuerzas que prefieren que el secreto del Ars Magna permanezca en la sombra. La protagonista debe descifrar acertijos arquitectónicos, interpretar relieves en fachadas y comprender la disposición geométrica de la ciudad para encontrar una reliquia o un conocimiento que podría cambiar la percepción de la historia europea.

El guion de Alcante destaca por su rigor documental. El autor utiliza hechos históricos reales —como el mencionado bombardeo ordenado por Luis XIV y la posterior labor del Gremio de los Cuatro Coronados— para cimentar una ficción especulativa que resulta inquietantemente verosímil. La tensión se mantiene constante gracias a un ritmo que alterna la investigación académica con secuencias de persecución y suspense clásico, evitando caer en la exposición excesiva de datos sin que estos sirvan al avance de la trama.

En el apartado visual, Milan Jovanovic realiza un trabajo de una precisión quirúrgica. Dado que la arquitectura es el motor de la historia, el dibujo debe ser impecable, y Jovanovic cumple con creces. Su representación de Bruselas es detallada y atmosférica, logrando que los edificios respiren y transmitan esa sensación de misterio antiguo que requiere el guion. El uso de las sombras y la paleta de colores refuerzan el tono de cine negro contemporáneo, mientras que el diseño de personajes es realista y expresivo, permitiendo que la carga emocional de Nathalie sea palpable mientras navega por el duelo y el peligro.

*Ars Magna* no es solo un cómic de aventuras; es una exploración sobre cómo el pasado moldea el presente de formas invisibles. La obra invita al lector a mirar más allá de la superficie de las ciudades que habitamos, sugiriendo que la historia está escrita en piedra para aquellos que saben leerla. Sin recurrir a elementos fantásticos desmedidos, el cómic logra construir una mitología urbana sólida que atrapa tanto a los aficionados a la historia como a los amantes del suspense conspiranoico, consolidándose como una pieza imprescindible para entender la evolución del *thriller* arquitectónico en la narrativa gráfica moderna.

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