La colección 'Conan – Los Mejores Autores' representa uno de los esfuerzos editoriales más significativos por compilar y jerarquizar la vasta producción de historietas basadas en la creación de Robert E. Howard. Esta serie de volúmenes no es una simple recopilación cronológica, sino una curaduría técnica y artística que agrupa las etapas más influyentes del Cimmerio bajo el sello de los artistas y guionistas que definieron su iconografía moderna, principalmente durante la era dorada de Marvel Comics en las décadas de los 70 y 80.
El eje central de esta colección es la figura de Roy Thomas, el guionista y editor que no solo convenció a Marvel de adquirir la licencia, sino que tradujo la prosa visceral de Howard al lenguaje del noveno arte. Thomas es el arquitecto narrativo que aparece de forma recurrente en estos tomos, demostrando una capacidad única para adaptar relatos originales como "La torre del elefante" o "Clavos rojos", expandiendo al mismo tiempo el universo de la Era Hiboria con tramas propias que respetan el canon literario. Su escritura se caracteriza por un tono épico y arcaico que huye de los modismos contemporáneos, logrando que el lector se sumerja en una época de barbarie y hechicería.
En el apartado visual, la colección destaca la evolución estética del personaje a través de dos pilares fundamentales: Barry Windsor-Smith y John Buscema. Los volúmenes dedicados a Windsor-Smith permiten observar la transformación de un artista joven, inicialmente influenciado por Jack Kirby, hacia un estilo detallista, preciosista y cercano al prerrafaelismo. Su Conan es más estilizado y joven, capturando la agilidad y la astucia del ladrón que recorre las ciudades de Zamora. La importancia de estos números radica en la experimentación visual y en la ruptura de los esquemas tradicionales del cómic de superhéroes de la época.
Por otro lado, la etapa de John Buscema, a menudo acompañado por las tintas de Alfredo Alcala o Ernie Chan, define la imagen definitiva de Conan para varias generaciones. El Conan de Buscema es imponente, masivo y dotado de una anatomía dinámica que transmite una fuerza bruta sin parangón. En estos tomos, se aprecia la maestría del dibujo académico aplicado a la narrativa de acción. La colaboración entre Buscema y Alcala en la revista *The Savage Sword of Conan* (La Espada Salvaje de Conan) es un punto álgido de la colección, donde el uso del blanco y negro y los grises permite un nivel de detalle y una atmósfera sombría que el color de la época no podía alcanzar.
La colección también dedica espacio a otros autores de culto que aportaron visiones singulares, como Neal Adams, Gil Kane o Jim Starlin. Cada uno de ellos aportó una perspectiva distinta: desde el realismo cinético de Adams hasta la narrativa cósmica y psicológica de otros autores. Esto permite al lector entender que Conan no es un personaje estático, sino un arquetipo capaz de ser reinterpretado bajo distintas sensibilidades artísticas sin perder su esencia de antihéroe cínico y superviviente.
Un aspecto técnico relevante de 'Los Mejores Autores' es el tratamiento de las historias publicadas originalmente en formato *magazine*. Al rescatar estas obras, la colección pone en valor el trabajo de entintado y el uso de tramas mecánicas que otorgaron a la serie una madurez visual superior a la media del mercado estadounidense de aquel entonces. Las historias seleccionadas evitan el relleno editorial y se centran en arcos argumentales donde la fantasía heroica se mezcla con el horror cósmico de influencia lovecraftiana, la intriga política y el combate descarnado.
En conclusión, esta obra es un compendio esencial para analizar cómo se construyó el mito gráfico de Conan. Se centra en la calidad técnica, la innovación compositiva y la fidelidad al espíritu de la espada y bru