*Artifacts* representa el punto de inflexión más ambicioso y trascendental dentro del universo de Top Cow Productions. Publicada originalmente como una serie limitada de trece números (que posteriormente se expandió), esta obra actúa como la culminación de décadas de mitología interconectada, reuniendo hilos argumentales que se originaron en cabeceras emblemáticas como *Witchblade*, *The Darkness*, *Angelus* y *Magdalena*. Bajo la dirección del guionista Ron Marz, la serie no solo funciona como un evento de escala épica, sino como una reestructuración fundamental de su cosmos narrativo.
La premisa central de *Artifacts* gira en torno a la existencia de trece objetos de poder inmenso y origen antiguo que mantienen el equilibrio de la realidad. Estos artefactos no son meras herramientas; son fuerzas primordiales vinculadas a linajes específicos o individuos elegidos. Entre los más conocidos se encuentran el Witchblade (el equilibrio), el Darkness (el caos y la sombra) y el Angelus (el orden y la luz). Sin embargo, la mitología se expande aquí para dar protagonismo a los otros diez elementos menos explorados, como la Lanza del Destino, el Rapture, la Rueda de las Sombras, el Glacier Stone y la Caja de Pandora, entre otros.
El conflicto se dispara cuando una figura misteriosa y con un conocimiento profundo de estas reliquias comienza a orquestar un plan para reunir los trece artefactos en un solo lugar. Según las profecías antiguas, si los trece se juntan, el mundo llegará a su fin para dar paso a un nuevo ciclo de creación. Esta premisa de "reloj del apocalipsis" dota a la narrativa de un ritmo frenético y una sensación de urgencia constante. A diferencia de otros eventos de editoriales grandes donde el *statu quo* suele restaurarse al final, *Artifacts* se plantea desde el inicio como un cambio irreversible.
El núcleo emocional de la historia recae en Sara Pezzini (portadora del Witchblade) y Jackie Estacado (portador del Darkness). La desaparición de su hija, Hope, actúa como el catalizador personal que los obliga a colaborar, a pesar de la rivalidad ancestral entre las fuerzas que representan. A ellos se une Tom Judge, un ex-sacerdote con la capacidad de ver los pecados de los demás y poseedor del Rapture, quien asume el papel de detective espiritual y guía a través del caos. La dinámica entre estos personajes permite que la historia mantenga un enfoque humano en medio de una guerra de proporciones divinas.
Desde el punto de vista estructural, el cómic se divide en arcos que exploran la búsqueda y el reclutamiento de los distintos portadores. Algunos de estos individuos son héroes, otros son mercenarios y algunos son víctimas de un poder que no comprenden. Esta diversidad de perspectivas permite al lector entender la magnitud del peligro: no se trata solo de una batalla física, sino de una lucha por el control de los pilares que sostienen la existencia misma.
Visualmente, la serie destaca por su alta calidad estética, contando con artistas de la talla de Michael Broussard y Stjepan Šejić. El arte logra capturar la dualidad del universo Top Cow: una mezcla de realismo urbano oscuro con elementos de fantasía épica y horror cósmico. El diseño de cada artefacto y la representación de sus poderes son visualmente distintivos, reforzando la idea de que cada objeto es una entidad única con su propia historia y peso mitológico.
En resumen, *Artifacts* es una obra esencial para entender el ecosistema de Top Cow. Logra la difícil tarea de unificar años de continuidad dispersa en una narrativa coherente, tensa y visualmente impactante. Es un estudio sobre el destino, el sacrificio y las consecuencias del poder absoluto, diseñado tanto para los seguidores veteranos de la editorial como