Shimon de Samaria: Un thriller teológico en la Judea del siglo I
*Shimon de Samaria* es una obra fundamental dentro del catálogo del cómic francobelga contemporáneo que logra amalgamar con precisión el rigor histórico, la intriga política y el suspense detectivesco. Escrita por Fred Le Berre y dibujada por el maestro Michel Rouge, esta serie se aleja de las hagiografías tradicionales para sumergir al lector en una Judea polvorienta, corrupta y al borde del colapso social y religioso. La obra, publicada originalmente por Les Humanoïdes Associés, destaca por su capacidad para tratar temas espirituales desde una perspectiva puramente racional y analítica.
La trama se sitúa cronológicamente poco después de la crucifixión de Jesús de Nazaret, en un momento en que la provincia romana de Judea es un polvorín. El equilibrio de poder entre el prefecto romano Poncio Pilato, la aristocracia sacerdotal del Templo de Jerusalén y las diversas sectas mesiánicas es extremadamente frágil. En este escenario aparece Shimon, el protagonista, un hombre que se mueve en las sombras de la historia oficial. Shimon no es un guerrero ni un profeta; es un investigador, un buscador de verdades incómodas que posee un pasado complejo: fue discípulo de Juan el Bautista y mantiene una relación de escepticismo ilustrado frente a los eventos sobrenaturales que otros llaman milagros.
El punto de partida de la narrativa suele involucrar crímenes o desapariciones que amenazan con desestabilizar el orden público. Shimon es contratado —a menudo a regañadientes por las autoridades— para resolver misterios que tienen implicaciones tanto políticas como teológicas. A través de sus ojos, el lector recorre los callejones de Jerusalén, los desiertos de Samaria y las fortalezas herodianas. La serie evita caer en el anacronismo, presentando una sociedad donde la religión no es solo una creencia, sino el eje vertebrador de la ley, la economía y la identidad nacional.
Uno de los mayores logros de *Shimon de Samaria* es su protagonista. Shimon es un personaje profundamente humano, marcado por la melancolía y una lucidez que a menudo le resulta dolorosa. Su metodología recuerda a la de un detective moderno, basándose en la observación, el conocimiento de las leyes locales y una red de informantes que abarca desde mendigos hasta altos funcionarios. Sin embargo, su mayor desafío no son los asesinos, sino la manipulación de la fe con fines políticos. La obra explora cómo los rumores y las leyendas se construyen en tiempo real, ofreciendo una visión fascinante sobre el nacimiento de los mitos.
A nivel visual, el trabajo de Michel Rouge es excepcional y constituye uno de los pilares de la obra. Rouge, conocido por su paso por series como *Comanche* o *Marshall Blueberry*, aplica aquí un estilo realista y minucioso. Su dibujo huye de la espectacularidad gratuita para centrarse en la textura de la piedra, el sudor de los personajes y la atmósfera asfixiante del Oriente Próximo bajo el dominio romano. La documentación histórica se refleja en cada viñeta, desde la indumentaria de las legiones hasta la arquitectura del Segundo Templo, logrando una inmersión total del lector en la época.
La narrativa de Fred Le Berre es sobria y directa. No busca el adoctrinamiento ni la confrontación religiosa, sino que utiliza el contexto bíblico como el escenario perfecto para un drama de "noir" histórico. Los diálogos son inteligentes y cargados de subtexto, reflejando las tensiones entre las distintas facciones judías (fariseos, saduceos, esenios) y el pragmatismo cínico de los ocupantes romanos.
En conclusión, *Shimon de Samaria* es una lectura imprescindible para los amantes del cómic histórico y del thriller de calidad. Es una obra que exige atención y que recompensa al lector con una trama sólida, personajes tridimensionales y una reflexión profunda sobre la verdad y la manipulación en tiempos de crisis. Sin necesidad de recurrir a elementos fantásticos, la serie consigue que el pasado se sienta vivo, peligroso y, sobre todo, asombrosamente relevante.