Grendel: Negro, blanco y rojo representa un hito en la trayectoria editorial de la creación más personal de Matt Wagner. Publicada originalmente como una miniserie de antología por Dark Horse Comics, esta obra se aleja de las narrativas lineales extensas para ofrecer una disección fragmentada, pero profundamente coherente, del mito de Hunter Rose, el Grendel original. Es, en esencia, un estudio de personaje realizado a través de múltiples lentes artísticas.
La estructura del cómic es su mayor fortaleza y su rasgo más distintivo. Wagner, actuando como arquitecto y guionista principal en la mayoría de los relatos, invita a una pléyade de los mejores artistas de la industria para ilustrar breves crónicas que exploran los diversos matices de la vida de Rose. El elenco de colaboradores es, sencillamente, histórico: nombres como Tim Sale, Mike Allred, Teddy Kristiansen, Stan Sakai, Jill Thompson y Kelley Jones, entre muchos otros, aportan su visión particular al universo de Grendel, adaptando sus estilos personales a las estrictas reglas del volumen.
El concepto visual que da nombre a la obra no es un mero capricho estilístico o una decisión de marketing. Al limitar la paleta cromática estrictamente al negro, el blanco y el rojo, Wagner y sus colaboradores imponen una disciplina artística que refuerza la atmósfera *noir* y la violencia inherente al personaje. El blanco y el negro establecen el contraste moral y la dualidad de la vida de Hunter Rose, mientras que el rojo se reserva casi exclusivamente para la sangre, la elegancia de su vestuario o elementos clave de poder. Este uso del color funciona como una herramienta narrativa que guía la mirada del lector hacia el núcleo del conflicto en cada viñeta, creando un impacto visual que el color tradicional a menudo diluye.
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