Godzilla: Rage Across Time es una miniserie de antología compuesta por cinco números, publicada por la editorial IDW Publishing en 2016. Esta obra se aleja de las narrativas convencionales situadas en entornos urbanos modernos para explorar una premisa audaz: la presencia e impacto de Godzilla y otros Kaijus a lo largo de diferentes eras geológicas y periodos históricos de la humanidad. La serie funciona como una crónica visual que reinterpreta mitos, leyendas y eventos históricos bajo el prisma del género *kaiju-eiga*.
La estructura del cómic es episódica. Cada número presenta un equipo creativo distinto, lo que otorga a la serie una notable variedad estética y narrativa, permitiendo que cada época visitada tenga una identidad visual única. El hilo conductor es la noción de Godzilla como una fuerza de la naturaleza inmutable y eterna, un "Dios de la Destrucción" que ha moldeado el destino del mundo mucho antes de la era atómica.
El primer número nos traslada al Japón del siglo XIII, específicamente durante las invasiones mongolas. Aquí, el cómic recontextualiza el fenómeno histórico del *Kamikaze* (el "viento divino" que diezmó la flota de Kublai Khan). En esta versión, la salvación de Japón no proviene de una tormenta fortuita, sino del enfrentamiento colosal entre Godzilla y Megalon. El arte de Matt Frank captura la estética de los grabados antiguos, fusionando la tradición samurái con la brutalidad de los monstruos gigantes.
El segundo capítulo se sitúa en la Antigua Grecia. En este escenario, los dioses del Olimpo, encabezados por Zeus, descubren que su soberanía sobre la Tierra es disputada por entidades que no reconocen su autoridad divina. La historia plantea un conflicto de jerarquías donde los mitos griegos colisionan con la realidad física de Godzilla. Es un ejercicio de "mitología comparada" donde los monstruos no son simples bestias, sino desafíos directos al poder de los dioses.
El tercer número viaja a la Inglaterra medieval durante el siglo XIV. En un periodo marcado por la Peste Negra y el oscurantismo, la aparición de Godzilla es interpretada a través del lente del fanatismo religioso y las leyendas de dragones. El estilo artístico en esta entrega es particularmente distintivo, utilizando técnicas que evocan ilustraciones clásicas y sombrías, reforzando la atmósfera de desesperación y asombro de una población que cree estar presenciando el Apocalipsis bíblico.
La cuarta entrega se localiza en el Antiguo Egipto. En este relato, se explora la conexión entre las deidades egipcias y los Kaijus, sugiriendo que las formas de dioses como Seth o Horus podrían haber sido inspiradas por encuentros con estas criaturas. La narrativa utiliza la arquitectura y la iconografía egipcia para enmarcar batallas que parecen grabadas en los muros de las pirámides.
Finalmente, el quinto número cierra el círculo retrocediendo hasta el periodo Cretácico. Este capítulo funciona como una historia de origen y supervivencia, despojando a la narrativa de cualquier elemento humano para centrarse en la ecología de los monstruos. Se explora el papel de Godzilla en el evento de extinción masiva que terminó con los dinosaurios, posicionándolo no solo como un superviviente, sino como el ápice de la cadena alimenticia planetaria.
Godzilla: Rage Across Time destaca por su capacidad para expandir el lore del personaje sin necesidad de recurrir a la continuidad densa de otras series. Es una obra que celebra la iconografía de Toho, permitiendo que Godzilla interactúe con entornos que normalmente le están vedados. Para el lector, el atractivo reside en ver cómo diferentes culturas y épocas intentan racionalizar lo irracional: la existencia de un ser que trasciende el tiempo y la comprensión humana. Es, en esencia, un estudio sobre la insignificancia de la historia del hombre frente a la magnitud de los titanes.