Grendel Vol1

Publicado originalmente a principios de la década de los 80 por Matt Wagner, *Grendel* no es solo un cómic de autor, sino una de las obras más influyentes en la narrativa independiente estadounidense. El primer volumen, centrado en la figura de Hunter Rose, redefine el concepto del antihéroe y el villano, alejándose de los tropos convencionales del género de justicieros para adentrarse en un terreno mucho más oscuro, sofisticado y psicológico.

La historia nos presenta a Hunter Rose, un joven prodigio de inteligencia superior y habilidades físicas asombrosas. Rose es la encarnación de la dualidad perfecta: de día es un novelista de éxito, un dandi millonario que frecuenta la alta sociedad de Nueva York y que es admirado por su elocuencia y carisma. Sin embargo, bajo esta fachada de perfección social, Rose opera como Grendel, un estratega criminal implacable que ha logrado unificar y dominar el submundo del crimen organizado en la ciudad. A diferencia de otros personajes enmascarados de la época, Hunter Rose no busca la justicia ni actúa movido por un trauma heroico; su motivación es el aburrimiento existencial y una ambición desmedida por el control.

El diseño de Grendel es icónico por su sencillez: una máscara blanca y negra con ojos alargados y un arma distintiva, una lanza de dos puntas electrificada que maneja con una elegancia letal. Esta sofisticación en el combate se traslada a la narrativa, donde Wagner utiliza un estilo visual que evoluciona desde el dibujo primerizo hasta composiciones de página vanguardistas que juegan con el espacio negativo y el diseño gráfico.

El conflicto central del volumen no solo reside en la expansión del imperio criminal de Rose, sino en su relación con dos figuras fundamentales que actúan como espejos de su propia alma. La primera es Argent, el Lobo. Argent es una criatura antigua y maldita, un ser de aspecto licantrópico que colabora con la policía de Nueva York. Representa la fuerza bruta, el instinto salvaje y la justicia ciega, convirtiéndose en la némesis natural de la elegancia fría y calculada de Grendel. Su rivalidad no es solo física, sino metafísica: es el choque entre la civilización corrupta y la naturaleza indómita.

La segunda figura clave es Stacy Palumbo, una niña huérfana a la que Hunter Rose adopta tras la muerte de su padre (un mafioso rival). La relación entre Hunter y Stacy es el único anclaje emocional del protagonista, pero también es su mayor vulnerabilidad. A través de Stacy, el lector percibe las grietas en la armadura de Rose, observando cómo su doble vida comienza a erosionar la pureza de su control. La presencia de la niña introduce una tensión constante, ya que el lector es consciente de que el mundo de violencia que Rose ha construido terminará, inevitablemente, salpicando la inocencia que intenta proteger.

Narrativamente, este primer volumen se estructura como una crónica trágica. No se trata de una serie de aventuras episódicas, sino de un ascenso y una caída meticulosamente planificados. Wagner explora temas como la naturaleza de la agresión, el peso del legado y la idea de que el mal no es una fuerza externa, sino una elección estética y vital. Hunter Rose no se ve a sí mismo como un monstruo, sino como un artista cuyo lienzo es la ciudad y cuya herramienta es el miedo.

*Grendel Vol. 1* (a menudo recopilado bajo el título *Devil by the Deed*) es una obra esencial porque rompió las reglas del cómic comercial de su tiempo. Prescinde de los diálogos excesivos en favor de una narración omnisciente, casi literaria, que dota a la obra de un tono de leyenda urbana o poema épico moderno. Es la base de una saga que se extendería por siglos en la ficción, pero que en este primer tomo ofrece un relato autoconclusivo, denso y visualmente rompedor sobre un hombre que decidió convertirse en el monstruo que su sociedad merecía. Es, en definitiva, un estudio sobre el poder y el aislamiento que conlleva estar por encima de las normas morales de la humanidad.

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