Frankenstein alive alive

Frankenstein Alive, Alive! es una de las obras más significativas del cómic de terror contemporáneo, no solo por su contenido narrativo, sino por lo que representa como testamento artístico. Publicada por IDW Publishing, esta miniserie de cuatro números es el resultado de la colaboración entre el guionista Steve Niles y el legendario dibujante Bernie Wrightson. La obra se presenta como una secuela directa y espiritual de la novela original de Mary Shelley de 1818, ignorando las múltiples interpretaciones cinematográficas para devolver al personaje a sus raíces literarias y existenciales.

La historia comienza exactamente donde terminó el relato de Shelley: en los páramos helados del Ártico. Tras la muerte de su creador, Victor Frankenstein, la criatura se encuentra sola en un mundo hostil, cargando con la culpa de sus crímenes y el peso de una inmortalidad no deseada. A diferencia de las versiones populares que presentan al monstruo como un ser torpe o mudo, Niles recupera la voz elocuente, melancólica y profundamente filosófica que Shelley le otorgó. El protagonista es un paria intelectual que busca desesperadamente un propósito o, en su defecto, el final de su existencia.

El periplo de la criatura lo lleva a abandonar los hielos perpetuos para adentrarse de nuevo en la civilización, aunque siempre desde las sombras. La narrativa se estructura a través de los monólogos internos del monstruo, quien reflexiona sobre la naturaleza del alma, el abandono y la crueldad humana. En su vagabundeo, el protagonista termina encontrando refugio en un entorno que parece hecho a su medida: un espectáculo de variedades y curiosidades (un *freak show*). Allí, rodeado de otros seres marginados por la sociedad, la criatura intenta encontrar una apariencia de paz y anonimato, trabajando como parte de la exhibición. Sin embargo, su búsqueda de redención lo lleva finalmente a las puertas de un misterioso castillo y al encuentro con un científico, el Dr. Ingles, cuyas ambiciones resuenan peligrosamente con las de su difunto "padre", Victor Frankenstein.

El apartado visual es, sin lugar a dudas, el corazón de esta obra. Bernie Wrightson, considerado por muchos como el mejor ilustrador de Frankenstein en la historia del medio (gracias a su mítica edición ilustrada de la novela en los años 80), regresa al personaje para ofrecer el que sería su último gran trabajo antes de fallecer. El dibujo es un despliegue magistral de técnica en blanco y negro, utilizando un estilo de rayado fino y claroscuros que evocan los grabados del siglo XIX. Cada viñeta es una composición meticulosa donde las sombras no solo ocultan, sino que narran el estado anímico del protagonista. La textura de la piel cosida, la inmensidad de los paisajes desolados y la arquitectura gótica de los laboratorios están representadas con un nivel de detalle que roza lo obsesivo.

Debido a la enfermedad y posterior muerte de Wrightson durante la producción del cómic, el cuarto y último número fue completado por Kelley Jones. Jones, un artista cuyo estilo está profundamente influenciado por Wrightson, logra finalizar la obra respetando la atmósfera establecida, aunque aportando su propio toque expresionista. El cambio de mano, lejos de romper la experiencia, sirve como un homenaje final al legado de Wrightson, cerrando el círculo de una historia que trata, precisamente, sobre la vida más allá de la muerte y el peso del legado.

En resumen, Frankenstein Alive, Alive! es una exploración introspectiva sobre la soledad y la búsqueda de identidad. No busca el susto fácil ni el gore gratuito, sino que se sumerge en el horror existencial de un ser que nunca pidió nacer y que es demasiado humano para ser un monstruo, pero demasiado monstruoso para ser aceptado como humano. Es una pieza esencial para cualquier estudioso del género gótico y una conclusión digna para la relación de décadas entre un artista maestro y su creación más icónica. La obra funciona como un puente perfecto entre la literatura clásica y la narrativa secuencial moderna, respetando el material de origen mientras expande el mito de la criatura hacia nuevos y oscuros horizontes.

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