Publicada originalmente por el sello Top Cow de Image Comics entre 2005 y 2006, 'Down' es una miniserie de cuatro números que representa una de las incursiones más crudas y viscerales de Warren Ellis en el género del *noir* policial. Alejado de la ciencia ficción transhumanista o el misticismo que suele caracterizar gran parte de su obra, Ellis construye aquí un relato de realismo sucio, centrado en la degradación moral y la pérdida de identidad que conlleva el trabajo policial encubierto en sus niveles más extremos.
La premisa de 'Down' nos sitúa en el epicentro de una crisis institucional y criminal. La protagonista es Deanna Ransome, una agente de policía cuya principal característica no es el heroísmo, sino una frialdad pragmática y una capacidad casi patológica para la violencia controlada. Ransome es reclutada para una misión suicida: infiltrarse en una organización de narcotráfico que ha logrado lo impensable, operar con total impunidad mientras diezma a la competencia y corrompe las estructuras de poder de la ciudad. Sin embargo, el verdadero objetivo no es solo desmantelar la red, sino localizar y neutralizar a su líder, Cary Deaver.
Cary Deaver no es un gánster convencional. Es un antiguo policía de élite, una leyenda de las operaciones encubiertas que, años atrás, fue enviado a lo más profundo del submundo criminal y nunca regresó. Deaver "cruzó la línea", se convirtió en aquello que debía combatir y utilizó todo su entrenamiento táctico y conocimiento del sistema para construir un imperio criminal inexpugnable. La narrativa se establece así como un duelo de espejos: una agente que debe fingir ser una criminal para cazar a un policía que dejó de fingir que no lo era.
El guion de Ellis destaca por su economía de palabras y su ritmo implacable. No hay espacio para la exposición innecesaria ni para monólogos moralistas. La historia avanza a través de acciones directas y diálogos cortantes que subrayan la hostilidad del entorno. El autor explora el concepto nietzscheano de mirar fijamente al abismo hasta que el abismo mira de vuelta; Ransome se sumerge en un mundo de depravación donde las fronteras entre el deber y el crimen se difuminan hasta desaparecer. La obra cuestiona si es posible realizar actos monstruosos en nombre del bien sin convertirse, inevitablemente, en un monstruo.
En el apartado visual, 'Down' presenta una particularidad editorial: el cambio de dibujante a mitad de la serie. Los dos primeros números cuentan con el arte de Tony Harris, cuyo estilo denso, cargado de sombras y con un uso magistral de las texturas, establece una atmósfera opresiva y claustrofóbica. Harris logra transmitir la suciedad de los callejones y la tensión de los rostros de manera casi táctil. A partir del tercer número, Cully Hamner toma el relevo. Aunque el cambio de estilo es notable —Hamner posee un trazo más limpio y dinámico—, la transición no rompe la narrativa. De hecho, el cambio visual parece acentuar la desorientación de la protagonista a medida que se adentra más en la organización de Deaver, como si el mundo mismo estuviera mutando a su alrededor.
El cómic evita los tropos habituales del género de infiltración. No hay una búsqueda de redención ni un interés romántico que suavice la trama. 'Down' es una exploración de la alienación. Deanna Ransome es un personaje fascinante precisamente por su falta de empatía, lo que la convierte en la herramienta perfecta para la misión, pero también en una bomba de relojería emocional. La obra se centra en la mecánica de la infiltración: cómo se gana la confianza de un psicópata, cómo se sobrevive a una prueba de lealtad y qué queda de una persona cuando se le despoja de su placa y su nombre.
En resumen, 'Down' es una pieza esencial para los seguidores del cómic criminal contemporáneo. Es una obra breve pero densa, que no ofrece concesiones al lector ni finales compl