Black Science, creada por el guionista Rick Remender y el dibujante Matteo Scalera, es una de las epopeyas de ciencia ficción más ambiciosas y visualmente impactantes de la era moderna del cómic. Publicada originalmente por Image Comics, la serie se aleja de la ciencia ficción optimista para sumergirse en un caos multiversal donde la ética, la ambición y las consecuencias de los actos humanos son el motor principal de la narrativa.
La historia sigue a Grant McKay, un brillante pero autodestructivo "científico anarquista" que ha pasado su vida desafiando las convenciones y la autoridad. McKay es el líder de la Liga Anarquista de Científicos, un grupo que ha logrado lo que se consideraba imposible: descifrar la "Ciencia Negra". Este conocimiento les ha permitido construir el Pilar, un artefacto capaz de perforar las barreras de la realidad y permitir el viaje a través del "Siempreverso", una estructura infinita de dimensiones paralelas que McKay describe como las capas de una cebolla.
El objetivo inicial de McKay es noble, aunque teñido de arrogancia: viajar a otros mundos para encontrar curas a enfermedades, fuentes de energía ilimitadas y soluciones a los problemas que asolan la Tierra. Sin embargo, el idealismo se desmorona en el primer número. Durante el salto inaugural, el Pilar es saboteado por un miembro desconocido del equipo. El resultado es catastrófico: el dispositivo comienza a saltar de forma aleatoria entre dimensiones, arrastrando a McKay, a sus dos hijos pequeños (Pia y Nate), a su equipo de científicos y a su financiador corporativo, Kadir, a un viaje sin rumbo por realidades hostiles.
El núcleo de la trama se centra en la supervivencia extrema. Los protagonistas no tienen control sobre cuándo ocurrirá el próximo salto ni hacia dónde los llevará. Se ven arrojados a mundos que desafían la lógica humana: desde civilizaciones de hombres-rana tecnológicamente avanzados en guerra con alienígenas eléctricos, hasta versiones alternativas de la historia donde la tecnología y la magia se entrelazan de formas grotescas. Cada mundo visitado no es solo un escenario de acción, sino un reflejo de las posibilidades infinitas y, a menudo, aterradoras del multiverso.
Uno de los pilares fundamentales de la obra es el desarrollo de personajes. Grant McKay no es el héroe clásico; es un hombre obsesionado cuyo ego ha fracturado a su familia y puesto en peligro a sus seres queridos. La serie explora profundamente su psique, analizando si su búsqueda de conocimiento era realmente para salvar el mundo o simplemente para alimentar su narcisismo. La dinámica del grupo es tensa y está marcada por la desconfianza, la culpa y el resentimiento, especialmente entre Grant y Kadir, cuya rivalidad añade una capa de conflicto político y ético a la lucha por la supervivencia.
Visualmente, Black Science es una experiencia única gracias al arte de Matteo Scalera y el color inicial de Dean White. El estilo de Scalera es dinámico, anguloso y cinético, capaz de transmitir una sensación de velocidad y peligro constante. Sus diseños de criaturas y entornos son imaginativos y rompen con los tropos habituales del género. El color, por su parte, utiliza una paleta vibrante y atmosférica que otorga a cada dimensión una identidad visual propia, reforzando la sensación de extrañeza y maravilla.
La narrativa de Remender es implacable. El ritmo es frenético, manteniendo al lector en un estado de tensión permanente donde ningún personaje está a salvo. Sin embargo, bajo la superficie de la acción pulp y los conceptos de ciencia ficción dura, subyace una reflexión filosófica sobre el efecto mariposa: cada acción de los científicos en el Siempreverso tiene consecuencias devastadoras en las realidades que visitan. La "Ciencia Negra" no es solo una herramienta, es una transgresión que conlleva un precio altísimo.
En resumen, Black Science es una odisea sobre la responsabilidad y la redención. Es un viaje a través de lo desconocido que utiliza el vasto lienzo del multiverso para contar una historia íntima sobre un hombre que intenta reparar el daño que ha causado, mientras el propio tejido de la realidad se desmorona a su alrededor. Es una lectura esencial para quienes buscan una ciencia ficción inteligente, visualmente deslumbrante y emocionalmente cruda.