Grimm Fairy Tales Presents: Realm War – Age of Darkness no es simplemente un evento más dentro del catálogo de Zenescope Entertainment; es la culminación de una narrativa épica que se gestó durante casi una década de publicaciones. Esta serie limitada de doce números funciona como el clímax absoluto del arco argumental "Age of Darkness", situando al lector en un escenario donde las reglas del juego han cambiado drásticamente: el mal ya no es una amenaza latente, sino la fuerza gobernante.
La premisa de Realm War arranca con un panorama desolador. La Reina Oscura (Dark Queen), una de las antagonistas más formidables y calculadoras de la editorial, ha logrado lo que muchos villanos antes que ella fallaron en conseguir: la conquista total. Tras los eventos previos que debilitaron las barreras entre dimensiones, la Reina Oscura ha unificado los cinco reinos —Grimm, Wonderland, Neverland, Oz y Myst— bajo su puño de hierro, extendiendo su dominio incluso hasta la Tierra. El mundo que conocíamos ha dejado de existir, siendo reemplazado por un paisaje de pesadilla donde la magia oscura y la tiranía son la norma.
En este contexto, la sinopsis se centra en la desesperada resistencia liderada por los pocos héroes que quedan en pie. Sela Mathers, la encarnación de Blancanieves y figura central del universo Grimm, se encuentra en una posición de vulnerabilidad sin precedentes. Los Guardianes del Nexo y los "Highborns" (seres con capacidades sobrehumanas vinculados a los cuentos de hadas) han sido diezmados, dispersados o, en algunos casos, corrompidos por el poder de la Reina Oscura. La narrativa nos presenta a personajes icónicos como Robyn Hood, Nathan Cross y Masumi, quienes deben dejar de lado sus diferencias y traumas personales para formar una alianza final que parece destinada al fracaso.
El conflicto central de Realm War no se limita a una batalla física por el territorio, sino que explora la lucha por la supervivencia de la esperanza en un multiverso que parece haberla olvidado. La Reina Oscura no solo busca gobernar, sino erradicar cualquier vestigio de la antigua luz que protegía los reinos. Para ello, cuenta con un ejército de criaturas de pesadilla y versiones retorcidas de personajes clásicos de la literatura fantástica, lo que eleva la escala de la confrontación a niveles apocalípticos.
A diferencia de otros arcos de la editorial, esta obra destaca por su tono sombrío y su sentido de finalidad. No hay un lugar seguro al que retroceder; la Tierra se ha convertido en el campo de batalla definitivo donde se decidirá el destino de toda la creación. La estructura de la serie permite explorar cómo cada uno de los reinos ha sido transformado por la oscuridad: desde la locura absoluta que ahora consume lo que queda de Wonderland, hasta la militarización forzada de los habitantes de Oz.
Sin entrar en detalles que arruinen la experiencia de lectura, la trama se desarrolla como una carrera contra el tiempo. Los héroes deben encontrar una manera de golpear el corazón del imperio de la Reina Oscura antes de que su control sobre el Nexo sea irreversible. Es una historia de sacrificio, donde el costo de la victoria —si es que esta es posible— promete ser tan alto que el mundo nunca volverá a ser el mismo. Realm War – Age of Darkness se consolida así como el evento definitorio que cierra una era en el universo de Grimm Fairy Tales, redefiniendo el estatus quo de sus protagonistas y sentando las bases para el futuro de la franquicia en un entorno de fantas