Zetari es una obra fundamental para entender la transición del cómic de género hacia una madurez visual y narrativa a principios de la década de los 80. Publicada originalmente de forma serializada en revistas emblemáticas como *Cimoc* en España y *Epic Illustrated* en Estados Unidos, esta obra es el resultado de la colaboración entre el guionista y dibujante español Vicente Alcázar y el ilustrador británico John Bolton. La obra se sitúa en la intersección exacta entre la fantasía heroica, la ciencia ficción post-apocalíptica y el erotismo sofisticado, géneros que dominaron el mercado del cómic adulto europeo durante esa época.
Contexto y Premisa Narrativa
La historia nos presenta a Zetari, una guerrera solitaria que recorre un mundo desolado y hostil. El entorno de la obra no se define de manera simplista; es un planeta que parece haber sufrido un colapso tecnológico o social, donde los restos de una civilización avanzada conviven con estructuras tribales y bárbaras. En este escenario, la supervivencia es la única ley. Zetari no es una heroína en el sentido clásico de la búsqueda de justicia, sino una superviviente nata cuya motivación principal es el tránsito a través de tierras baldías plagadas de peligros tanto biológicos como mecánicos.
La narrativa se estructura de forma episódica, permitiendo que el lector descubra el mundo a través de los ojos de la protagonista. Cada encuentro, ya sea con criaturas mutantes, deidades olvidadas o facciones humanas degeneradas, sirve para construir un rompecabezas sobre la naturaleza del entorno. La trama evita las explicaciones densas o los prólogos interminables, optando por una inmersión directa en la acción y la atmósfera.
El Personaje de Zetari
Zetari rompe con muchos de los tropos de la "mujer bárbara" de la época. Aunque su diseño físico responde a los estándares estéticos del cómic adulto de los 80 —exhibiendo una sensualidad evidente—, su caracterización se aleja de la vulnerabilidad. Es una figura silenciosa, eficiente y letal. Su vestimenta y equipo reflejan la amalgama de géneros de la obra: porta armas blancas tradicionales junto a elementos que sugieren una procedencia tecnológica superior. Su autonomía es total; no depende de compañeros masculinos ni de una misión impuesta por terceros, lo que le otorga una agencia narrativa que era poco común en el género de espada y brujería de aquel entonces.
El Apartado Visual: La Maestría de John Bolton
El verdadero motor de *Zetari* es el arte de John Bolton. En esta obra, Bolton demuestra por qué es considerado uno de los maestros del realismo pictórico en el noveno arte. Su estilo se aleja de la línea clara o del entintado tradicional para abrazar una técnica que mezcla el uso de la fotografía como referencia con una aplicación del color y la textura casi táctil.
El dibujo de Bolton dota a la obra de una atmósfera onírica y, a veces, inquietante. Los paisajes desérticos no son simples fondos, sino entornos cargados de una belleza decadente. El uso de las sombras y la iluminación es magistral, creando un contraste constante entre la suavidad de la anatomía humana y la rugosidad de los monstruos o las máquinas oxidadas. La capacidad de Bolton para renderizar materiales —cuero, metal, piel, roca— eleva el guion de Alcázar, convirtiendo cada página en una pieza de arte que exige una observación detenida.
Temáticas y Tono
*Zetari* explora temas como el aislamiento, la degradación de la civilización y la relación entre el cuerpo humano y un entorno agresivo. Existe un trasfondo de existencialismo en el viaje de la protagonista; hay una sensación de que el mundo ya ha tenido su oportunidad y lo que queda son solo los ecos de una gloria pasada. El tono es serio, crudo y, en ocasiones, melancólico. No hay espacio para el humor ligero; la obra se toma a sí misma con la solemnidad de los mitos antiguos,