La adaptación al cómic de Transformers: Revenge of the Fallen, publicada por IDW Publishing, representa un esfuerzo editorial por trasladar la escala cinematográfica de la visión de Michael Bay al lenguaje secuencial de las viñetas. Bajo la pluma de Simon Furman, una figura legendaria en la mitología de los Transformers, y el arte de Jon Davis-Hunt, esta miniserie de cuatro números no solo recrea los eventos de la gran pantalla, sino que intenta dotarlos de una cohesión narrativa que a menudo se diluye en el ritmo frenético del celuloide.
La historia se sitúa cronológicamente dos años después de la batalla de Mission City, evento que culminó con la derrota de Megatron y la aparente destrucción del AllSpark. El mundo civil cree estar en una era de relativa calma, pero la realidad es mucho más tensa y compleja. Los Autobots, liderados por Optimus Prime, han formalizado su presencia en la Tierra a través de una alianza secreta con el ejército de los Estados Unidos y otras naciones, formando la unidad operativa conocida como NEST (*Networked Elements: Supporters and Transformers*). Su misión principal es localizar y neutralizar las células remanentes de Decepticons que aún se ocultan en diversos rincones del globo, esperando una señal para reanudar las hostilidades.
En el centro humano de la trama se encuentra Sam Witwicky, quien intenta desesperadamente