Trilogia Nikopol

La Trilogía Nikopol, creada por el autor yugoslavo-francés Enki Bilal, representa uno de los pilares fundamentales de la historieta europea contemporánea y una de las cumbres de la ciencia ficción especulativa en el noveno arte. Publicada originalmente entre 1980 y 1992, la obra se compone de tres álbumes: *La feria de los inmortales* (1980), *La mujer trampa* (1986) y *Frío Ecuador* (1992). A través de estas páginas, Bilal construye un universo distópico donde la política, la mitología antigua y la decadencia tecnológica se entrelazan en una narrativa densa y visualmente revolucionaria.

La historia comienza en el año 2023, en un París transformado en una ciudad-estado fascista e independiente, gobernada con mano de hierro por el dictador Jean-Ferdinand Choublanc. La sociedad está rígidamente estratificada y sumida en una atmósfera de decrepitud urbana. El equilibrio de este orden totalitario se ve alterado por dos eventos simultáneos: el regreso accidental a la Tierra de Alcide Nikopol y la aparición de una gigantesca pirámide pétrea que flota sobre la ciudad.

Alcide Nikopol es un antiguo desertor que fue condenado a la criogenización y enviado al espacio exterior treinta años atrás. Debido a un fallo técnico, su cápsula regresa a la atmósfera terrestre, estrellándose en París. Nikopol despierta en un mundo que no reconoce, con una pierna amputada por el impacto y una desorientación absoluta. Por otro lado, los ocupantes de la pirámide volante resultan ser los dioses del panteón egipcio (Anubis, Bastet, Thot, entre otros), quienes se encuentran en una pausa logística debido a la falta de combustible para su nave. Mientras los dioses juegan al Monopoly para pasar el tiempo y negocian con Choublanc, el dios Horus, un rebelde y paria entre los suyos, decide intervenir en los asuntos humanos por cuenta propia.

Horus necesita un huésped biológico para moverse por la ciudad sin ser detectado por sus semejantes y elige a Nikopol. Esta simbiosis forzada entre el dios con cabeza de halcón y el hombre desubicado se convierte en el eje central de la trilogía. La relación no es de colaboración, sino de una posesión parasitaria donde Nikopol lucha por mantener su cordura y su identidad mientras Horus lo utiliza como herramienta para ejecutar sus planes de venganza y manipulación política.

A medida que la trilogía avanza hacia el segundo volumen, *La mujer trampa*, el foco narrativo se expande y se desplaza hacia Londres y Berlín. Aquí se introduce a Jill Bioskop, una periodista de cabello azul que escribe crónicas para el futuro y cuya vida se cruza con la de Nikopol bajo circunstancias oníricas y trágicas. En esta etapa, la obra profundiza en temas como la memoria, el aislamiento y la imposibilidad del amor en un mundo fragmentado. La narrativa se vuelve más fragmentada, incorporando recortes de prensa y textos literarios que enriquecen el contexto sociopolítico de un planeta al borde del colapso.

El cierre de la saga, *Frío Ecuador*, traslada la acción a una ciudad africana gélida debido a alteraciones climáticas extremas. En este escenario, Bilal introduce elementos icónicos como el "ajedrez-boxeo" y cierra las líneas temporales de los personajes. La trama resuelve el destino de la estirpe de Nikopol —quien ahora tiene un hijo idéntico a él— y la conclusión del exilio de Horus.

Visualmente, la *Trilogía Nikopol* muestra una evolución técnica impresionante. Bilal transita desde un estilo de dibujo más detallado y lineal en el primer tomo hacia una estética pictórica, dominada por el uso del pastel, el acrílico y una paleta de colores fríos (azules, grises y ocres) que refuerzan la sensación de desolación. Su diseño de producción —desde la arquitectura brutalista hasta la tecnología "retro-futurista" remendada— ha influido profundamente en el cine de ciencia ficción posterior.

En resumen, la obra es una reflexión sobre el poder, la manipulación de la historia y la fragilidad de la condición humana frente a fuerzas que escapan a su comprensión, ya sean div

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