Wytches Vol. 1, escrita por Scott Snyder e ilustrada por Jock, representa una de las incursiones más viscerales y perturbadoras en el género del terror dentro del cómic contemporáneo. Publicada originalmente por Image Comics, esta obra se aleja radicalmente de las convenciones folclóricas y los tropos románticos asociados históricamente a la brujería, para presentar una mitología cruda, biológica y profundamente inquietante.
La narrativa se centra en la familia Rook: Charlie, un ilustrador de libros infantiles; su esposa Lucy, quien se encuentra en silla de ruedas tras un accidente; y su hija adolescente, Sailor. Tras un incidente traumático en su ciudad natal que involucró la desaparición de una acosadora escolar en circunstancias inexplicables, los Rook deciden mudarse al pequeño y aparentemente tranquilo pueblo de Litchfield, New Hampshire. El objetivo es simple: un nuevo comienzo para Sailor, quien carga con el estigma social y el trauma psicológico de haber sido testigo de algo que nadie en su comunidad está dispuesto a creer.
Sin embargo, el entorno de Litchfield no ofrece la paz que la familia busca. Snyder utiliza el escenario de los densos bosques de Nueva Inglaterra para establecer una atmósfera de claustrofobia y paranoia. En este universo, las "brujas" (Wytches) no son seres humanos que practican la magia o adoran a deidades oscuras; son una especie antigua, primitiva y depredadora que habita en las profundidades de la tierra y en los troncos huecos de los árboles centenarios. Son criaturas de una fisonomía grotesca y alienígena, poseedoras de un conocimiento alquímico avanzado que les permite crear curas para enfermedades terminales o prolongar la vida de manera antinatural.
El motor del horror en este primer volumen no reside únicamente en la presencia física de estos monstruos, sino en el concepto del "Pacto" (The Pledge). Las Wytches no cazan al azar; esperan a que los seres humanos les entreguen a otros. A través de un proceso de "marcado", una persona puede ofrecer a un ser querido, a un vecino o a un enemigo a las criaturas del bosque a cambio de un beneficio personal, generalmente una "cura" para sus propios sufrimientos. Esta premisa transforma el terror sobrenatural en un estudio psicológico sobre el egoísmo humano y la oscuridad que reside en el corazón de las comunidades aparentemente idílicas.
El apartado visual es fundamental para la efectividad de la obra. El estilo de Jock, caracterizado por trazos sucios, angulares y una narrativa visual cinética, se complementa de manera magistral con el color de Matt Hollingsworth. Hollingsworth utiliza una técnica de salpicaduras y texturas que parecen empañar la página, creando una sensación de inestabilidad y suciedad que refuerza la naturaleza orgánica y corrupta de las criaturas. La paleta de colores oscila entre los tonos terrosos del bosque y estallidos de colores ácidos y neones que aparecen en los momentos de mayor tensión o violencia, logrando que el lector se sienta tan desorientado y vulnerable como los protagonistas.
Temáticamente, *Wytches Vol. 1* explora la paternidad y el miedo al fracaso. Charlie Rook es un protagonista vulnerable, un padre que lucha contra sus propias ansiedades y un pasado de alcoholismo, cuya principal motivación es proteger a su hija de un mal que parece haberla marcado desde hace tiempo. La obra cuestiona qué tan lejos está dispuesto a llegar un padre para salvar a su hijo y, de manera más oscura, qué horrores son capaces de cometer los seres humanos cuando se enfrentan a sus deseos más profundos o a sus miedos más paralizantes.
En resumen, este primer volumen no solo reinventa el mito de la bruja para una nueva generación, sino que establece un estándar de horror psicológico y visceral en el medio. Es una historia sobre la herencia del trauma, la fragilidad de los lazos familiares y la aterradora posibilidad de que los monstruos que acechan en la oscuridad no sean tan peligrosos como las personas que están dispuestas a alimentarlos. Sin recurrir a soluciones fáciles ni a una exposición excesiva, Snyder y Jock logran construir un relato donde el bosque siempre está observando y donde cada favor tiene un precio que se paga con sangre y traición.