Night of the Living Dead: Las Crónicas Zombie de Barbara es una obra que se posiciona como una pieza de acompañamiento y, a la vez, una reinterpretación audaz del material original que dio origen al género zombie moderno. Publicada por Avatar Press, esta miniserie cuenta con el guion de Mike Wolfer y el arte de Tomas Aira, y se sumerge en las sombras de la obra maestra cinematográfica de George A. Romero de 1968. El cómic no busca simplemente adaptar la película al papel, sino expandir el mito desde una perspectiva interna y psicológica que el filme original, por sus limitaciones de tiempo y enfoque, no pudo explorar plenamente.
La premisa central de este cómic gira en torno a una de las figuras más debatidas de la historia del cine de terror: Barbara. En la película original, Barbara es retratada como una víctima del trauma, una mujer que cae en un estado catatónico casi absoluto tras presenciar la muerte de su hermano Johnny en el cementerio y ser perseguida por un extraño errante. Las Crónicas Zombie de Barbara rompen con esta pasividad. El cómic se plantea una pregunta fundamental: ¿qué estaba ocurriendo realmente en la mente de Barbara mientras el mundo se desmoronaba a su alrededor?
La narrativa comienza de manera idéntica al filme, situándonos en el cementerio de Pensilvania. Sin embargo, a medida que la acción se traslada a la icónica granja aislada, el guion de Wolfer introduce un monólogo interno y una serie de acciones que transforman a la protagonista. Aquí, Barbara no es solo una espectadora paralizada por el miedo; es una mujer que lucha por procesar una realidad que desafía toda lógica biológica y teológica. El cómic explora la transición de la negación al instinto de supervivencia más puro, permitiendo que el lector sea testigo de la fractura y posterior endurecimiento de su psique.
A nivel argumental, la obra respeta los hitos cronológicos de la película: la llegada de Ben, el conflicto con la familia Cooper en el sótano y el asedio constante de los "ghouls" (muertos vivientes). No obstante, el enfoque se mantiene rígidamente anclado en la experiencia de Barbara. El cómic rellena los huecos narrativos, mostrando momentos de lucidez y desesperación que ocurren en los márgenes de las escenas conocidas. Esta "crónica" se convierte en un estudio de personaje sobre el trauma y la resiliencia en un entorno apocalíptico, donde la amenaza externa de los muertos es tan peligrosa como el colapso interno de los vivos.
El apartado visual de Tomas Aira es crucial para establecer el tono de la obra. Con un estilo que rinde homenaje a la estética granulada y de alto contraste del cine en blanco y negro, Aira logra capturar la atmósfera claustrofóbica de la granja. El diseño de los zombies huye de las representaciones modernas más exageradas o "hollywoodienses", optando por un realismo macabro que enfatiza la palidez y la rigidez de los cadáveres reanimados. La violencia es cruda y explícita, característica propia del sello Avatar Press, pero siempre está al servicio de la tensión narrativa y del horror visceral que define a la franquicia.
Uno de los puntos más fuertes de este cómic es cómo maneja la interacción entre los supervivientes. Aunque Barbara sigue siendo el eje central, la dinámica con Ben y Harry Cooper se siente revitalizada. Al conocer los pensamientos de Barbara, las discusiones sobre la seguridad y el liderazgo adquieren una nueva capa de ironía y tragedia. El lector comprende que, mientras los hombres discuten sobre tablas y clavos, Barbara está librando una batalla existencial contra la comprensión de que la muerte ya no es el final.
En resumen, Night of the Living Dead: Las Crónicas Zombie de Barbara es una expansión necesaria para cualquier entusiasta del universo de Romero. Es un ejercicio de justicia poética para un personaje que históricamente fue relegado al papel de damisela en apuros. Sin alterar el final inevitable y desolador que caracteriza a la obra original, este cómic logra dotar a Barbara de una agencia y una profundidad que la elevan a la categoría de superviviente trágica, ofreciendo una visión cruda, sangrienta y profundamente humana del inicio del fin del mundo. Es una lectura que respeta el canon mientras se atreve a mirar directamente a los ojos del horror que se esconde tras la mirada perdida de su protagonista.