El cómic 'Necronomicon', publicado originalmente por la editorial Boom! Studios en 2008, representa una de las incursiones más viscerales y psicológicas en el universo de horror cósmico creado por H.P. Lovecraft. Escrita por el veterano William Messner-Loebs (conocido por su trabajo en *The Maxx* y *Wonder Woman*) e ilustrada por el artista Andrew Ritchie, esta miniserie de cuatro números se aleja de las adaptaciones literales para ofrecer una reinterpretación oscura que funciona tanto como precuela espiritual como una reimaginación de los mitos de Cthulhu.
La trama se sitúa en la década de 1920 y sigue los pasos de un joven Henry Armitage, personaje que los conocedores de la obra de Lovecraft identificarán inmediatamente como el futuro bibliotecario y erudito de *El horror de Dunwich*. En esta versión, Armitage es un estudiante brillante pero escéptico en la Universidad de Miskatonic, en Arkham, Massachusetts. Su vida académica da un giro irreversible cuando un misterioso profesor de Oriente Medio llega a la institución portando un ejemplar del *Al-Azif*, el libro prohibido conocido popularmente como el Necronomicon.
A diferencia de otras obras que tratan el libro como un simple catálogo de monstruos o hechizos, el guion de Messner-Loebs aborda el Necronomicon como una entidad de corrupción intelectual y física. La sinopsis se centra en la erosión de la realidad que sufre Armitage a medida que se ve involucrado en la traducción y el estudio del texto. Lo que comienza como una curiosidad académica pronto se transforma en una espiral de asesinatos rituales, conspiraciones dentro del campus y la manifestación de horrores que desafían la geometría y la lógica humana.
El enfoque narrativo es marcadamente adulto y sombrío. No busca el susto fácil, sino que construye una atmósfera