Mercury Heat es una obra de ciencia ficción dura y acción visceral escrita por Kieron Gillen e ilustrada por Omar Francia, publicada bajo el sello de Avatar Press. La serie se sitúa en un futuro donde la humanidad ha colonizado el sistema solar, centrando su narrativa en el planeta más cercano al sol: Mercurio. Este entorno no es solo un escenario, sino un antagonista constante que define la tecnología, la sociedad y la moralidad de quienes lo habitan.
La historia sigue a Luiza Bora, una mujer que desde su infancia en la Tierra soñaba con ser oficial de policía. Sin embargo, en una sociedad futura regida por perfiles psicológicos y neuro-evaluaciones estrictas, Luiza es clasificada como "inadecuada" para el servicio policial terrestre. Su perfil indica una predisposición excesiva a la violencia y una falta de empatía que el sistema considera peligrosa para las comunidades civilizadas de la Tierra. Ante la imposibilidad de cumplir su vocación en su hogar, Luiza opta por la única alternativa donde sus rasgos psicológicos son vistos como una ventaja: Mercurio.
Mercurio es el centro energético del sistema solar. La humanidad ha construido allí inmensas infraestructuras para recolectar energía solar y enviarla a otros planetas. Es un mundo fronterizo, brutal y extremadamente peligroso, donde las temperaturas pueden vaporizar a un ser humano en segundos. La vida se organiza en torno a la "Zona del Terminador", la franja móvil entre el día abrasador y la noche gélida. En este entorno, la ley no es una cuestión de justicia social, sino de supervivencia corporativa y mantenimiento de la infraestructura.
Luiza se une a los Mercury Heat, una fuerza de seguridad privada contratada por las corporaciones para mantener el orden entre los trabajadores y proteger los activos. En Mercurio, el sistema de perfiles que la rechazó en la Tierra la etiqueta ahora como el espécimen perfecto. Su agresividad y su capacidad para actuar bajo presión extrema son herramientas necesarias para lidiar con una población compuesta por mineros, ingenieros y marginados, muchos de los cuales han modificado sus cuerpos y mentes para soportar las condiciones del planeta.
La trama arranca cuando Luiza, en su primer día de servicio, se ve envuelta en la investigación de un incidente que parece un accidente laboral rutinario pero que pronto revela indicios de algo mucho más complejo. A través de sus ojos, el lector descubre la estructura social de Mercurio, dividida entre los "Lithos" (humanos modificados para resistir el calor y el vacío) y los humanos estándar que dependen de trajes y tecnología para sobrevivir.
Gillen utiliza el cómic para explorar temas de transhumanismo y determinismo social. La premisa cuestiona si la personalidad de un individuo es un defecto o una virtud dependiendo exclusivamente del entorno en el que se encuentre. Luiza no cambia su naturaleza; es el contexto de Mercurio el que valida su comportamiento. El guion es directo, con diálogos afilados y una construcción de mundo (world-building) meticulosa que detalla desde la física del planeta hasta la jerga técnica de los trabajadores solares.
El apartado visual de Omar Francia es fundamental para la inmersión. Su diseño de tecnología es funcional y desgastado, alejándose de la estética limpia de otras obras de ciencia ficción. Los trajes de presión, las inmensas estaciones de recolección y la representación de la superficie calcinada de Mercurio transmiten una sensación de claustrofobia y peligro constante. El uso del color refuerza esta atmósfera, con tonos naranjas y amarillos intensos que contrastan con la oscuridad del espacio y los interiores industriales.
*Mercury Heat* es, en esencia, un procedimiento policial (police procedural) trasladado a un entorno de ciencia ficción extrema. No se detiene en florituras filosóficas abstractas, sino que presenta una realidad cruda donde la tecnología ha avanzado más rápido que la ética humana. Es una obra que destaca por su coherencia interna y por presentar a una protagonista compleja que no busca redención, sino un lugar donde su naturaleza sea útil. La serie ofrece una visión cínica pero fascinante de la expansión humana, donde el progreso depende de individuos que el propio progreso ha decidido marginar.