Conan Vol2

Conan Volumen 2: La reinvención de la leyenda en Dark Horse

La publicación de *Conan Volumen 2* (conocido simplemente como *Conan* o *Conan the Cimmerian* en sus etapas posteriores) marcó un punto de inflexión crítico en la trayectoria editorial del personaje creado por Robert E. Howard. Tras décadas bajo el sello de Marvel Comics, los derechos del bárbaro pasaron a manos de Dark Horse Comics en 2003, dando inicio a una etapa que muchos expertos y aficionados consideran la traslación más fiel y visceral de la prosa original de Howard al noveno arte. Bajo la dirección inicial del guionista Kurt Busiek y el artista Cary Nord, este volumen se propuso despojar al personaje de los tropos acumulados durante años para devolverlo a sus raíces de "Espada y Brujería" pura.

La estructura narrativa de este volumen se aleja de la continuidad previa para ofrecer un reinicio total. La serie comienza con un recurso de encuadre magistral: el descubrimiento de las crónicas de la vida de Conan por parte de un visir y un joven príncipe en una era futura. Este recurso permite al lector explorar la vida del cimmerio de forma episódica pero cronológica, comenzando desde su juventud en las gélidas tierras del norte hasta sus andanzas como ladrón, mercenario y vagabundo en los reinos civilizados de la Era Hiboria.

El guion de Kurt Busiek destaca por su respeto reverencial al material original. En lugar de inventar tramas que contradigan el canon de Howard, Busiek adapta relatos clásicos como *La hija del gigante helado* o *La torre del elefante*, expandiendo los huecos entre historias con una coherencia asombrosa. El enfoque se centra en la dualidad entre la barbarie y la civilización, un tema central en la obra de Howard. Aquí, Conan no es un héroe de moral inquebrantable, sino un superviviente nato, un joven impulsivo, dotado de una fuerza física prodigiosa y una melancolía sombría, que observa con desprecio la decadencia y la corrupción de las ciudades "civilizadas".

Visualmente, el Volumen 2 rompió los moldes de la época. El trabajo de Cary Nord, complementado por el color de Dave Stewart, abandonó el entintado tradicional de los cómics de superhéroes en favor de un estilo pictórico, orgánico y sucio que evocaba las ilustraciones de Frank Frazetta. Las viñetas transmiten una sensación de peso y textura; el sudor, la sangre y el acero se sienten reales. La representación de la Era Hiboria huye de los castillos medievales genéricos para abrazar una estética que mezcla elementos de la antigüedad clásica, el oriente místico y la prehistoria mítica, creando un mundo que se siente antiguo y peligroso.

A medida que el volumen avanza, la serie explora la evolución psicológica del protagonista. No vemos simplemente a un guerrero que mata monstruos, sino a un hombre que intenta comprender un mundo regido por dioses crueles y magos manipuladores. La narrativa se toma su tiempo para establecer el trasfondo de Cimmeria, explicando por qué Conan es como es: un producto de un entorno hostil donde la debilidad significa la muerte. Los arcos argumentales iniciales, como *Nacido en el campo de batalla*, profundizan en su infancia y adolescencia, proporcionando una base emocional que rara vez se había explorado con tanta seriedad en el medio.

En resumen, *Conan Volumen 2* es una obra esencial que revitalizó al personaje para el siglo XXI. Es una descripción cruda y sin concesiones de un mundo donde la magia es terrorífica y la justicia se imparte con el filo de una espada. Para el lector, este cómic no es solo una sucesión de batallas, sino un viaje antropológico y de aventuras a través de una geografía fantástica rica en detalles. Es la crónica definitiva de un hombre que, sin más recursos que su astucia y su fuerza, se labró un camino para convertirse en leyenda en una época olvidada por la historia.

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