Mage: La definición del héroe (título original: *Mage: The Hero Defined*) representa el segundo y crucial acto de la trilogía épica creada, escrita e ilustrada por Matt Wagner. Publicada originalmente a finales de los años 90, esta obra retoma la historia de Kevin Matchstick varios años después de los eventos narrados en el primer volumen, *The Hero Discovered*. En esta etapa, Wagner profundiza en la mitología artúrica modernizada, alejándose de la estructura del "viaje del héroe" convencional para explorar las complicaciones de la madurez y la responsabilidad de poseer un poder legendario en un mundo contemporáneo y sombrío.
La trama nos presenta a un Kevin Matchstick transformado. Ya no es el joven cínico y confundido que descubrió su destino por accidente; ahora es un veterano curtido en la lucha contra las fuerzas de la oscuridad. Kevin ha aceptado plenamente su rol como la reencarnación del Rey Arturo, portando su bate de béisbol encantado —que emite un resplandor mágico y actúa como el avatar de Excalibur— con una confianza que raya en la arrogancia. Se dedica a patrullar las calles, cazando criaturas sobrenaturales y protegiendo a la humanidad de amenazas que la mayoría ni siquiera sospecha que existen.
Sin embargo, el núcleo narrativo de esta entrega no reside solo en la lucha contra el mal, sino en la interacción de Kevin con otros seres de su misma naturaleza. A diferencia del primer volumen, donde Kevin se sentía como un individuo único y aislado, en *La definición del héroe* descubre que no está solo en su cruzada. La aparición de personajes como Joe Phat (una encarnación del espíritu del Coyote o Hércules) y Kirby Hero (vinculado al mito de Gilgamesh) expande el universo de la obra. Estos encuentros obligan a Kevin a cuestionar su propia identidad y su método de operación. La dinámica entre estos tres "héroes" es el motor que impulsa la reflexión sobre qué significa realmente ostentar ese título: ¿es una cuestión de poder bruto, de linaje mitológico o de la voluntad de sacrificio?
El entorno urbano sigue siendo un personaje más en la obra. Wagner utiliza las ciudades como escenarios góticos modernos donde los callejones oscuros y los edificios industriales esconden a los Grackleflints y otras entidades malévolas que sirven a una voluntad superior y siniestra. La amenaza en este volumen es más difusa pero más persistente, obligando a los protagonistas a mantenerse en un estado de vigilancia constante.
Visualmente, Matt Wagner muestra una evolución técnica notable respecto a la década anterior. Su estilo se vuelve más refinado, con un uso magistral de las sombras y una composición de página que dicta un ritmo cinematográfico. El diseño de los personajes refleja su personalidad: Kevin luce más robusto y severo, mientras que los nuevos aliados aportan una energía visual distinta que rompe la monotonía de la soledad del protagonista. El color, fundamental en la narrativa de *Mage*, se utiliza para diferenciar lo mundano de lo mágico, creando una atmósfera donde lo fantástico irrumpe con violencia en la realidad cotidiana.
*Mage: La definición del héroe* es, en esencia, una deconstrucción del éxito. Kevin Matchstick ha ganado sus primeras batallas, pero ahora debe enfrentarse al desafío de mantener su propósito sin perder su humanidad. La obra evita los tropos fáciles del género de superhéroes para centrarse en una fantasía urbana de corte existencialista. Es una historia sobre la búsqueda de comunidad, el peso del liderazgo y la comprensión de que ser un héroe no es un destino final, sino un proceso continuo de definición personal. Sin necesidad de recurrir a giros argumentales gratuitos, Wagner construye una narrativa sólida que prepara el terreno para la conclusión de la saga, dejando al lector con una pregunta fundamental sobre la naturaleza del poder y la soledad que conlleva la excelencia.