Cri Cri el Apache: Una Epopeya de Valor en la Frontera Indómita
En el vasto y colorido panorama de la historieta mexicana de mediados del siglo XX, existe un título que, a pesar de compartir nombre con un ícono de la música infantil, se sitúa en las antípodas de la ternura de los cuentos de hadas para adentrarse en el polvo, el peligro y el honor del Viejo Oeste. Nos referimos a *Cri Cri el Apache*, una obra fundamental para entender la fascinación de la cultura popular iberoamericana por el género del *western* y la reivindicación —a veces romántica, siempre heroica— de los pueblos originarios de América del Norte.
Publicado principalmente bajo el sello de la legendaria Editorial Novaro (específicamente en su línea de Ediciones Recreativas), este cómic no es solo una serie de aventuras, sino un retrato vibrante de la supervivencia en una tierra sin ley. La trama nos traslada a las áridas llanuras y los escarpados cañones de la frontera entre México y Estados Unidos, un territorio donde la civilización industrial choca frontalmente con las tradiciones ancestrales de las tribus nómadas.
El protagonista, Cri Cri, es un joven guerrero apache cuya agilidad y astucia le han valido su apodo. Lejos de ser el estereotipo del "salvaje" unidimensional que a menudo presentaba el cine de Hollywood de la época, Cri Cri es presentado como un héroe tridimensional. Es un hombre puente: posee la sabiduría de sus ancestros y un respeto sagrado por la naturaleza, pero también la inteligencia necesaria para navegar las complejas y a menudo traicioneras relaciones con los "caras pálidas", los colonos y el ejército.
La sinopsis de sus aventuras nos sitúa en un constante estado de alerta. Cri Cri no busca la guerra por la guerra; su misión es la protección de su pueblo y la preservación de su modo de vida frente a la expansión imparable de la frontera. A lo largo de sus páginas, el lector acompaña al protagonista en misiones que van desde el rescate de miembros de su tribu capturados por forajidos, hasta la mediación en conflictos territoriales que amenazan con desatar masacres innecesarias.
Lo que distingue a *Cri Cri el Apache* de otros cómics de la época es su tono. Aunque mantiene el ritmo vertiginoso de la aventura semanal, hay una melancolía subyacente que impregna las viñetas. Se percibe la consciencia de que el mundo del protagonista está cambiando para siempre. Sin embargo, frente a la adversidad, Cri Cri responde con una integridad inquebrantable. Sus habilidades como rastreador son legendarias: es capaz de leer el lenguaje del viento, la posición de las piedras y el susurro de la maleza para anticipar los movimientos de sus enemigos.
Visualmente, el cómic es un deleite para los amantes del dibujo clásico. Con un estilo que prioriza el dinamismo y la expresividad, los artistas logran capturar la inmensidad del desierto y la tensión de los duelos. Las escenas de acción están coreografiadas con una precisión que resalta la destreza física del protagonista, quien prefiere el arco y el cuchillo por su sigilo, aunque no duda en utilizar las armas de fuego de sus oponentes si la situación lo requiere.
Sin caer en revelaciones que arruinen la experiencia del nuevo lector, podemos decir que el arco narrativo de *Cri Cri el Apache* explora temas universales: la lealtad a la familia, el peso de la justicia y la búsqueda de la paz en tiempos de odio. Cada número funciona como una lección de coraje, donde el joven apache debe enfrentarse no solo a enemigos externos —como militares corruptos o bandidos sin escrúpulos— sino también a los conflictos internos de su propia gente, dividida entre la resistencia armada y la resignación.
En conclusión, *Cri Cri el Apache* es una pieza de colección imprescindible para cualquier estudioso del noveno arte. Es un testimonio de una era en la que las historietas eran el principal motor de imaginación para millones de jóvenes, y donde héroes como este joven guerrero enseñaban que, sin importar cuán poderosos sean los vientos del cambio, el honor y la identidad son raíces que nadie puede arrancar fácilmente. Una obra que merece ser rescatada del olvido y leída con la misma pasión con la que fue creada.