Comandos

Comandos: El Épico Retrato de la Guerra en el Tebeo Español

En el vasto y rico panorama del noveno arte en España, pocas cabeceras han logrado capturar la esencia del conflicto bélico con la crudeza, el dinamismo y la fidelidad histórica de la mítica serie *Comandos*. Publicada originalmente por Ediciones Toray a finales de los años 50 y durante gran parte de los 60, esta obra se erige no solo como un entretenimiento de evasión, sino como un testimonio gráfico de una era dorada del tebeo nacional, donde la aventura y el rigor documental se daban la mano en formatos de bolsillo que devoraban generaciones de lectores.

La premisa de *Comandos* es tan directa como efectiva: nos sumerge en el corazón de la Segunda Guerra Mundial, pero alejándose de las grandes estrategias de los estados mayores para poner el foco en el barro, el acero y el sudor de las unidades de élite. El cómic no se centra en un único protagonista inmutable, sino que funciona como una antología de misiones imposibles llevadas a cabo por grupos de hombres especializados —los comandos— cuya labor tras las líneas enemigas resultaba crucial para el devenir de la contienda.

Desde el punto de vista narrativo, el guionista estrella de la serie, Eugenio Sotillos, demostró una capacidad asombrosa para condensar en apenas unas decenas de páginas relatos cargados de tensión psicológica y acción trepidante. Las historias de *Comandos* nos transportan a una diversidad de escenarios sobrecogedora: desde las gélidas estepas del frente ruso y los desiertos calcinantes del norte de África, hasta las densas y húmedas junglas del Pacífico o las costas escarpadas de la Europa ocupada. Cada número es una lección de ritmo, donde el lector es testigo de operaciones de sabotaje, rescates desesperados y misiones de inteligencia donde el sigilo es tan letal como una ráfaga de ametralladora.

Sin embargo, lo que realmente eleva a *Comandos* por encima de otros títulos de género de la época es su apartado visual, encabezado por el magistral dibujo de Alan Doyer (seudónimo de José Espinosa). El arte de Doyer es una oda al realismo sucio y detallado. Sus personajes no son héroes de mandíbula cuadrada e inmaculados; son soldados cansados, con uniformes desgastados y rostros que reflejan el peso de la responsabilidad y el miedo. La precisión en la representación de armamento, vehículos y uniformes —desde los tanques Panzer hasta los cazas Spitfire— es quirúrgica, algo que los coleccionistas y entusiastas de la historia militar siempre han valorado como un sello de calidad indiscutible.

La serie explora con maestría el concepto de la fraternidad en el campo de batalla. A través de sus viñetas, comprendemos que el éxito de un comando no reside en la fuerza individual, sino en la cohesión del grupo. La narrativa evita caer en el maniqueísmo simplista; aunque el contexto es el de la lucha contra el Eje, a menudo se permite mostrar la humanidad (o la falta de ella) en ambos bandos, centrando el drama en el dilema moral del soldado y el sacrificio personal. No hay gloria gratuita en *Comandos*; hay deber, hay pérdida y hay una voluntad inquebrantable de supervivencia.

El formato de "novela gráfica" de bolsillo en el que se popularizó permitió que la obra tuviera un lenguaje cinematográfico muy avanzado para su tiempo. El uso de las sombras, los encuadres contrapicados para enfatizar la amenaza y las secuencias de acción silenciosas prefiguran mucho de lo que veríamos décadas después en el cine bélico moderno.

En definitiva, *Comandos* es una pieza fundamental para entender la evolución del cómic en España. Es una obra que trasciende su género para convertirse en un estudio sobre la resistencia humana bajo presión extrema. Para el lector contemporáneo, acercarse a estas páginas es realizar un viaje en el tiempo: una oportunidad de descubrir cómo se forjó el mito del soldado de élite a través de un dibujo soberbio y unos guiones que, a pesar del paso de las décadas, no han perdido ni un ápice de su capacidad para mantenernos en vilo. Es, sin duda, una lectura obligatoria para cualquier estudioso del medio que desee comprender cómo el tebeo español logró conquistar la imaginación de millones de personas mediante la pólvora, el ingenio y el arte.

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