1983

1983, la obra escrita y dibujada por Vicente Montalbá y publicada por Ediciones La Cúpula, se erige como una de las propuestas más crudas y honestas dentro del panorama del cómic negro español contemporáneo. Lejos de la nostalgia edulcorada que a menudo impregna las ficciones ambientadas en la década de los ochenta, Montalbá propone un descenso a los abismos de una Valencia gris, húmeda y asfixiante, capturando un momento preciso de la historia de España donde la Transición empezaba a mostrar sus costuras más deshilachadas.

La trama se sitúa, como indica su título, en el año 1983. El protagonista es el inspector Monfort, un policía que encarna el desencanto y la fatiga de una generación atrapada entre dos mundos: el orden autoritario del pasado y una democracia joven que no termina de limpiar las cloacas del Estado. Monfort no es un héroe, ni siquiera un antihéroe carismático; es un hombre desgastado, de moral ambigua y métodos cuestionables, que sobrevive en un entorno donde la línea entre la ley y el crimen es prácticamente invisible.

El detonante de la historia es la desaparición de una joven y el hallazgo de un cadáver, sucesos que sirven de hilo conductor para explorar una red de corrupción que conecta los estratos más bajos de la sociedad con las altas esferas del poder valenciano. A través de la investigación, el lector es conducido por barrios periféricos, comisarías donde todavía resuena el eco de la tortura y locales nocturnos que preludian lo que más tarde se conocería como la "Ruta del Bakalao". Sin embargo, el foco de Montalbá no está en el procedimiento policial clásico, sino en la atmósfera y en la degradación humana.

Uno de los pilares fundamentales de '1983' es su apartado gráfico. Montalbá utiliza un estilo heredero del *underground* más visceral, con un dibujo sucio, de trazo nervioso y cargado de manchas de tinta que refuerzan la sensación de sordidez. No hay concesiones a la estética complaciente; los rostros son grotescos, las anatomías se deforman bajo el peso de la culpa o la adicción, y los escenarios parecen sudar mugre. Este feísmo deliberado es coherente con la narrativa: en este mundo, la belleza ha sido erradicada por la heroína, que en aquel año golpeaba con una virulencia devastadora a la juventud española, un tema que el cómic trata con una crudeza documental.

La narrativa se apoya en diálogos secos y directos, huyendo de la sobreexplicación. Montalbá confía en la capacidad del lector para interpretar los silencios y las miradas de unos personajes que parecen haberlo perdido todo antes de empezar la historia. La estructura de la obra es densa, con un ritmo que se toma su tiempo para asentar el entorno antes de acelerar hacia un clímax donde la violencia estalla de forma inevitable pero nunca gratuita.

El contexto sociopolítico es otro personaje más. La Valencia de 1983 que retrata el cómic está marcada por las secuelas de la riada, la precariedad económica y una sensación de impunidad que rodea a ciertos sectores sociales. El autor logra transmitir la frustración de una sociedad que, tras la muerte del dictador, esperaba un cambio radical que, en muchos aspectos, resultó ser meramente superficial. La corrupción policial y política no se presenta como un caso aislado, sino como un mal endémico, un sistema de engranajes que Monfort conoce demasiado bien y del que forma parte, quiera o no.

En conclusión, '1983' es un ejercicio de género negro puro, despojado de artificios y centrado en la exploración de la derrota. Es una obra que incomoda por su realismo sucio y que destaca por su coherencia artística. Vicente Montalbá no busca entretener con una intriga ligera, sino realizar una autopsia a una época y a una ciudad, dejando al descubierto los nervios y los huesos de una realidad que muchos preferirían olvidar. Es, en definitiva, un cómic imprescindible para entender la evolución de la narrativa gráfica adulta en España, alejándose de los cánones comerciales para ofrecer un relato honesto, oscuro y profundamente humano sobre

Deja un comentario